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Graphiteleader Argento Prototype GLAPS-942ML. Review

La apuesta de fabricación nipona más reciente de Olympic en su gama Seabass, la versión 2019 de la versión precedente Argento Prototype “GARPS”. Más rápidas, ligeramente más pesadas y con cambios de diseño y de estructura salientables. Llevaba un par de años con estas varas en la cabeza… el verano pasado, estuve a punto de hacerme con una 892LML (Light/Medium/Light), la única opción fast de la versión GARPS. Acción 5-25g y la particularidad de un talón light, con vistas a utilizarla, fundamentalmente, cómo caña para Top Water. Finalmente, empecé con el montaje de una custom y lo dejé pasar.

Esta temporada, con la llegada de la versión 2019 a España, barajé, en primer lugar, el hacerme con la 902LML, ligeramente más larga y potente que la 892 LML, sin embargo, a última hora y sin saber muy bien por qué (estas cosas suelen pasarme frecuentemente), se me metió en la cabeza la 942ML, de la misma acción pero más polivalente, más larga, hasta los 2,85m y con un butt más potente… capaz de “salvar los muebles” en plazas algo más exigentes. A priori no tenía muy claro si me iba a gustar… siempre me ha llamado la atención este tipo de caña, no demasiado explotada por aquí… por encima de los 9 pies y con acciones por debajo de los 30g. Nunca había pescado con una ML tan larga, acostumbrado a varas de 8 a 8,6 pies, no tenía nada claro que pudiese adaptarme a pescar Light y Top Water con semejante longitud.

Hace años, sin embargo, que los nipones las utilizan… y se pueden encontrar diferentes opciones en el mercado, todas (al menos las que yo conozco) cañas japonesas de media y alta gama. Zenaq tiene la Plaisir Answer PA93 “Cast Master”Evergreen la Zephyr Avantgarde “Stream King 96”, YB tiene la Early Plus 95ML, GCraft la Seven-Sense MWS-972-TRApia tiene opciones en la serie Grandage STD (96ML) y en la serie Foojin’R (Best Bower 93ML)… todas varas muy livianas, de calidad sobrada, enfocadas a maximizar la capacidad de lance con señuelos “ligeros” y, curioso teniendo en cuenta su longitud, en gran medida orientadas al wading en estuarios, desembocaduras y en las enormes bahías japonesas.

Me lo he tomado con calma… La he estado utilizando, casi en exclusiva, desde el mes de Julio y a lo largo de los últimos 3 de meses. Condiciones y escenarios de todo tipo… la primera y más rápida conclusión es la obvia: Es larga, muy larga en comparación a lo que vengo destinando al mismo uso en los últimos años, por lo que he tenido que acostumbrarme a ella… una vara muy especial, peculiar y diferente a cualquier otra caña que haya utilizado para el mismo tipo de spinning. A mi forma de ver, es una caña con muchísima polivalencia que no se puede ligar específicamente a técnicas de bay fishing y wading… (entendiendo “wading” cómo la acción de pescar durante horas con el agua a la altura de la cintura), sin embargo, resulta ser la opción perfecta para hacerlo si lo que necesitamos es distancia, abarcar muchos metros de agua y desarrollar una pesca más rápida, con señuelos que se adapten a ello.

En base a lo que he utilizado hasta ahora y atendiendo a su longitud, a priori ni siquiera hubiese sido mi recomendación para pescar playas interiores de poca inclinación… al menos no es la opción que, tradicionalmente, yo eligiría para ello… pero, lo cierto, es que es algo que he hecho durante horas, incluso a top water, sin resultarme incómodo… ganando metros en cada lance. Un factor este que, al menos en mi caso, me ha permitido pescar spots en puntos de marea distintos al habitual, tocando zonas a las que normalmente no llego y siendo, a la postre, decisivo para dar con los peces. De alguna forma, este tipo de caña “me ha roto los esquemas” y ha acabado por ser una opción muy versatil, con unas propiedades de ligereza/ prestaciones que la hacen adaptable a muchos escenarios y técnicas de pesca ligera. 

En mi opinión, es una opción de conjunto ideal para pescar ML en playas con estructuras de roca, playas abiertas, normalmente profundas y de orilla en pendiente. Una caña de surf con la que prospectar mucho agua en cada lance. Perfecta, también, para espigones de roca, naturales y/o artificiales, zonas portuarias y spots elevados, en los que un extra de longitud nos dará más metros y la posibilidad de pescar con la puntera muy próxima a la superficie del agua, ganando más control sobre señuelos que así lo requieran.

No es, exclusivamente, lo que he hecho con ella… escenarios de interior y de costa. Río, embalse, playa, puerto, embarcación, escollera y zonas urbanas… pero no solo eso. Sin piedad… cómo siempre que pruebo una vara, esta caña ha comido pedrero atlántico. Pedrero “nivel amateur” y con “mares veraniegos”, de 1,5 de coeficiente máximo, pero pedrero al fin y al cabo. Es una soberana tontería “ir a la guerra” con un 3000, un PE de 12 Lbs, un bajo de 0,28mm y una vara hasta 28g. Dejando esto claro por adelantado, lo más normal es que te vaya mal… y encima te mereces que así sea por hacer el tonto. La 1003M, de 3,05m y 45g de acción máxima, es, a priori, una opción mucho más realista para hacer lo que yo he pretendido hacer con la 942ML. Dicho esto, desde el instante en el que comencé a utilizar la 942ML y hasta el momento de esta publicación, he tenido 6 peces por encima de los 3 Kg al otro lado. He perdido 3 y he conseguido librar 3, uno de ellos, una bestia parda que me hizo pasar las de Caín. De los 3 perdídos, el primero se fugó en mis pies, otro, a top water, se zafó del señuelo en las primeras arrancadas y, el tercero, muy grande, lo perdí enrocado por roce y rotura de trenzado después de haberlo peleado durante unos minutos. Manejar peces tan potentes, con un trenzado tan fino y una vara tan ligera, independientemente de cuál se trate, en un spot complicado y plagado de bajos, es cuestión de conocer bien el fondo del lugar y de mucha suerte. ¿Se puede? Claro que se puede… pero no es, ni recomendable, ni necesario, ni algo de lo que “sentirse orgulloso”. Una cosa es hacerlo para “curiosear a cerca de los límites de un material” y otra, muy distinta, creer que estamos logrando algún tipo de gesta.

De la calidad de una vara cómo esta poco hay que decir… Olympic no se caracteriza, precisamente, por producir blanks de baja calidad. De la factoría japonesa de Wakayama salen algunas de las mejores cañas de carbono del mundo, por blank y por acabados, cargadas de tecnología y con muchísimas horas de I+D a sus espaldas. Cada blank es un desarrollo técnico, específico y para un uso muy concreto, nada tiene que ver la trenza de carbono de un “Blank Seabass” con la que Olympic ha desarrollado y emplea en la producción de un blank para Mebaru o Ajing. Esto no va de producir cañas generalistas a gran escala, esto va de diseñar y producir productos de calidad superior, exclusivos y especializados en un tipo de pesca concreto.

Partiendo de la antigua GARPS-942ML (unica talla de la serie precedente que conserva en la actual serie 2019 ), Olympic ha rediseñado por completo esta vara para sacarse de la manga una obra de arte. Una caña más refinada, más precisa y con un rango de acción más cerrado. Le han metido 15g encima, entiendo que una parte debido a las modificaciones en el grip, y han eliminado el Kevlar  de la composición del blank. Ahora la caña es más rígida en punta, más rápida y contundente.

Dos tramos (La 1003M tiene tres, dos + talón desmontable), de acción fast, rígida, ligera y con recuperaciones muy rápidas. Extremadamente lanzadora… se carga, sin esfuerzo, con recorridos cortos y secos, escupiendo los señuelos a distancia con facilidad asombrosa. Lo de “forzar el lance” aquí no funciona… en este caso, son la rigidez de punta y la elasticidad del blank, bajo carga, los factores que hacen todo el trabajo. Cuanta más “palanca” queremos imprimir a la vara “artificialmente”, menos metros obtenemos. Los lances salen de forma natural, con más técnica que fuerza bruta.

Una parte importante del desarrollo de esta serie de cañas se ha enfocado, precisamente, a extremar el alcance. Siguiendo un proceso de fabricación, desarrollado por Olympic y bautizado cómo “G-MAPS” y en conjunto con un paño de carbono “Quattro Graphite Cloth“, consiguen blanks más uniformes y resistentes a la torsión, trenzando, a 45º, láminas de carbono T1100G preimpregnadas, caracterizadas por su alto módulo elástico y utilizadas en la industria aeroespacial. Blanks muy tenaces, que restauran su forma muy rápida y de forma muy precisa.

Desde mi punto de vista, por su características, es un blank cuyo punto fuerte son los señuelos duros (minnows, jerks, diving pencils, dead pencils, vibs…) y los darters de vinilo, con especial hincapié en muestras que requieran de animaciones muy concretas y movimientos cortos y precisos. En cuanto a su rango de acción, es una caña brusca, tan acerada que, a mí, me resulta demasiado potente para manejar weightless, lipless o darters por debajo de los 7g. La rigidez de la vara la lleva a perder cierta precisión y control sobre señuelos con poco agarre cuando rebasamos la barrera inferior de los 8-9g. Va bien, sin embargo, con minnows de peso similar, ya que, por capacidad de lance y de carga, el blank va muy sobrado y, por agarre de los señuelos, contamos con la sensibilidad y precisión suficiente.

Al más puro estilo de las varas niponas de G-Craft, en mi opinión, uno de los cambios de estructura más relevantes de la serie Argento Prototype 19, con respecto a su predecesora, es la incorporación de portacarretes de posición regulable, es decir, la posibilidad de “decidir”, dentro de un rango, el punto de anclaje deseado del carrete en función del peso del mismo y del balance o equilibrio del equipo que busquemos. Versatilidad que, en el caso de la 942ML nos permite, con facilidad, equilibrar el conjunto a la perfección con variaciones de peso de 70g (aprox).

El emplazamiento óptimo, determinado por Olympic, se sitúa a 38 cm del extremo del talón. Respetando este punto, debemos irnos a un carrete de unos 170 o 180g para mantener un conjunto equilibrado. El margen de desplazamiento, con respecto al punto óptimo de anclaje, es de (-)17mm (talón de 36,3cm) a (+)6mm (talón de 38,6 cm), lo que nos da un margen todal de 23mm (2,3cm) para variar el equilibrio de la vara  a voluntad, logrando balances óptimos con carretes entre los 170 y 240g.

Si se extrapola este rango a la talla habitual de carretes disponibles en el mercado que se sitúan en esta franja de pesos , lo ideal para este tipo de varas es acompañarlas de un 2500, cómo talla mínima, a un 4000 cómo talla máxima, siendo, en mi opinión, lo más adecuado un 3000. En mi caso, ateniendo a la posibilidad de ajuste del portacarretes, me decidí por buscar la opción más ligera posible. Teniendo en cuenta la longitud de la caña, opté por reducir el peso en la medida de lo posible, buscando un plus de versatilidad y de comodidad a la hora de manejarla con el mayor abanico posible de señuelos. Aunque, puntualmente, le monto otros carretes, el elegido habitual, cuando pesco con esta caña, suele ser un carrete del que ya os he hablado (Aquí) en una entrada anterior, el Vanquish 2019 FB en talla 3000, en mi opinión, una opción que parece estar hecha a su medida estética y funcional, y que equilibra el equipo con una variación de pocos milímetros respecto a la posición prefijada por Olympic. Un equipo muy compensado, de 2,85m y 324g…  literalmente cómo “sentir que no sientes”. Esto y nada es lo mismo… aquí no hay lugar para la fatiga muscular después de horas de uso.

Hoy por hoy, después de haber visto el comportamiento de la 942ML, tengo más ganas de probar la 1003M (hasta 45g) que la 902 LML. Si no aparece por ahí nada que me llame mucho la atención y me haga cambiar de opinión (lo cual es muy probable), probablemente me haga con ella de cara a utilizarla en pedreros y spots elevados, con señuelos hasta 35- 40g y mares no demasiado potentes, en la primavera de 2021. La temporada de invierno, con mares duros, vinilos y señuelos hardcore la tengo más que cubierta ahora mismo, con varas que ya he utilizado y con alguna otra más que ni siquiera he llegado a probar todavía. De cara a la temporada de verano de 2021, si consigo esperar, seguramente me haga, por primera vez, con algo muy específico, desde los 3- 5g hasta los 15- 18g de acción para pescar 100% a top water y con señuelos muy ligeros… al menos esa es la idea… vete a saber que acabo haciendo finalmente…

Por lo pronto toca prepararse para la temporada de espuma y de playa… los grandes peces empiezan a moverse y a aproximarse al pedrero y, especialmente a los arenales y a las entradas de las rías en busca de lanzón y angula. Nos quedan un par de meses clave por delante en los que dar con un pez XXL tendría que ser, en teoría, más probable. Ilusión, ganas y, sobre todo, constancia, mucho más que el equipo que utilicemos para ello, son los que van a determinan el éxito o el fracaso. Los ” verdaderos maestros” en esto de pescar lubina se cuentan con los dedos… y os aseguro que ninguno, o casi ninguno, es conocido (un servidor incluído). Ir, ir y volver a ir… entre “los mortales”, normalmente pesca más, quién más va a pescar… pocas claves existen en la pesca más que la constancia. El equipo solo marca la comodidad con la que realizamos el trayecto.

 

 

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7 comentarios en «Graphiteleader Argento Prototype GLAPS-942ML. Review»

  1. Una pasada de caña, no cabe duda. La evolución de los materiales nos está brindando cañas impensables no hace mucho. Espero que sigas testándola bien durante el invierno.
    Saludos y a por lucianos y robalos.

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    • Es increíble Jose… si me hubiesen dicho hace tan solo 5-6 años que estaría pescando con un equipo de estas características y tan solo 324g, me hubiese sido batante dificil de creer. A ver que tal se da la temporada… y el tiempo que podemos disfrutar de ella. Un abrazo

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  2. Buenas Oscar, tengo un PA89RG y es una gozada, pero no para TOP, para vinilos y minnows si pero se hace blanda, la PA75RG o la 83RG una de las dos compraré en breves después de tener la 89RG Zenaq es otro mundo, ahora mismo estoy usando una Lunamis 90 6-25 casi el 100% del tiempo, para TOP es una delicia aunque no da lo que Zenaq Brinda, aunque para cosas “pesadas” uso la ShorePatrol 108 en 10-40, si quieres probar alguna de estas soy Esteban Lorenzo en Facebook.

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    • Hola Esteban,
      La 93 es una caña diseñada para lograr distancia de lance, igual que la 99. Yo no las he probado, pero lo que me cuentan coincide un poco con tu opinión. En general son cañas bastante “elásticas” y más progresivas. En este nivel de cañas, va todo en función del gusto de cada uno. Lo dificil es hacer la inversión y acertar con la opción adecuada.
      Me han hablado muy bien de la Lunamis, tengo ganas de probarla. A ver si coincidimos un día y charlamos.
      Un saludo!!

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  3. Son muy cómodos los equipos hoy en día. 324gr es lo que puede pesar un equipo de eging en 2500 y tú tienes una 2,85m con un 3000 para lubina.
    Yo tengo la Nuovo Tiro y estoy encantando con ella. La usé mucho este verano en playa a paseantes, algunos minnows, jigs y vinilos pequeños y creo que con estos últimos es mejor responde. Tiene muchísima sensibilidad y un lance bastante decente a mi parecer pero pocas salidas le quedan hasta la próxima primavera. Ahora ya va tocando pasar a los 3 metros en casi todas las situaciones y con cañas más potentes.

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    • Tiene que empezar a moverse el mar… tadavía hay muchísima alga agarrada a la roca y mucha otra en suspensión. Este fin de semana el tiempo y el mar parecían más propios de finales de Agosto de que de Octubre… peces pocos y apáticos, a ver si vienen un par de temporales y se anima esto.
      En hacerme un equipo de eging estoy precisamente… hace años le dedicaba muchísimo tiempo y, cada vez vuelvo a dedicarle más…
      Un saludo Gabri!

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La apuesta de fabricación nipona más reciente de Olympic en su gama Seabass, la versión 2019 de la versión precedente Argento Prototype “GARPS”. Más rápidas,
Ni por estética ni por presentación… hay un conocido dicho que reza que “no basta con serlo, sino que, además hay que parecerlo”… definitivamente, tal
Más que un review, esto es el relato de una cabezonería, de un capricho… o, tal vez, simplemente, la constatación de que no soy capaz

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