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KRID LifetimeFishing - Spinning




Un poco de Alma. Review

De forma recurrente, intento limitar, en la medida de lo posible, mis ganas de probar materiales de pesca sin conseguirlo. Lo cierto es que no hay un criterio muy claro o definido… a priori, no guarda relación con marcas o precios, simplemente, de pronto, me topo con algo que por cualquier motivo “me sorprende” y, consecuentemente me motiva. A partir de ahí, no hay más opción que tenerlo y probarlo, aunque la consecuencia sea tener un transportista que ya es “colega”, una habitación atestada y un cañero con sobrepoblación crítica.

En este sentido, esta temporada, la marca española YKR, ha llamado mi atención… por una simple razón, a nivel nacional, muy probablemente es la marca que más ha modificado y ampliado su catálogo de productos, apostando por una renovación completa que abarca, desde su propia imagen de marca, a su linea de señuelos y a toda su gama de varas de spinning y rockfishing. Casi cómo un nuevo comienzo en el que la filosofía es clara, así cómo el mensaje que, cómo marca, YKR pretende enviar al consumidor. Mantener un balance entre calidad- precio muy favorable, ofreciendo soluciones de gran distribución, adsequibles al pescador medio con un nivel de prestaciones y acabados propio de gamas de producto superiores.

Poco, o nada, tiene que ver esta nueva gama de cañas con las antiguas varas que salieron del horno de YKR Blancks. Obsoletos parecen ahora los parámetros de la One Labrax, de 2,90m, de acción 20-60g y 220g de peso, si los comparamos con los sorprendentes 178g de la nueva ALMA Blue Edition, también de 2,90m y acción 15-55g. Desfasados, en mi opinión, los de la Illusion Labrax de 11pies y 280g de peso, parámetros demasiado potentes, propios más de varas de jig casting que de spinning. Cañas adaptables solo a situaciones muy concretas en los spots más duros de la costa atántica y cantábrica. El cambio de filosofía de producto es sustancial, mucho más alineado con mi propio criterio, es por ello que este año decidí hacerme con alguna y ver hasta que punto cumplían las expectativas que, sobre el papel, despiertan.

Alma… del latín “Almus”, se dice de “la que tiene corazón calido o bondadoso”, si la estábais esperando y os encaja en precio, yo no le daría muchas más vueltas. Definitivamente, es todo lo que su nombre dice de ella, una vara sencilla, con muchas bondades, fácil de entender y manejar en acción de pesca, ejemplo del, en mi opinión, cambio de concepto de los últimos tiempos en las cañas de spinning de gama media, con respecto a las opciones disponibles en el mercado hace tan solo 3 o 4 años. Mucho producto por un precio contenido y, en mi opinión, más que razonable, situándose en la actualidad, desde mi punto de vista, entre algunas de las opciones con mejor relación entre calidad y precio disponibles en el mercado, hablando de cañas en el orden de los 9 a 10″

¿Donde encajarla? Esto siempre es difícil, basicamente porque soy de la opinión de que una caña solo se puede comparar con otra si los blancks se parecen minimamente en su acción, de lo contrario nos metemos en un terreno claro de predilección personal. Buscando opciones de acción similar, en mi opinión, es una caña que está en la parte alta de la gama media, muy por encima, por blanck y acabados, de otras opciones de gran distribución, cómo la gama Seabass de Cinnetic, cañas magníficas en su rango… de las cuales, por cierto, tengo unas cuantas. Ligeramente por encima de la gama media de Shimano… hablando de cañas cómo la SpeedMaster, la Sustain o la Moonshot… y, quizás, en el mismo rango, en cuanto a calidad y acabados, que la gama Tailwalk para Seabass.

Resulta muy interesante ver cómo se ha apretado la “zona media” en estos dos o tres últimos años. Ahora China construye hospitales en 10 días… y, cada vez, más y más productos de calidad. Hoy en día, la competencia en el sector es feroz, la accesibilidad a la fabricación de cañas de spinning en Asia ya no está restringidad a las marcas punteras, que, salvo en el caso de blancks de desarrollo propio, casi 100% de alta gama, han perdido cualquier tipo de ventaja competitiva que tuviesen en el pasado. Hoy es muy factible fabricar productos de calidad razonable en Asia a un precio contenido, especialmente si negocias directamente y eliminas intermediarios…

Es un ejercicio “complicado” llegar a explicar en pocas lineas qué es y que podéis esperar de una caña cómo esta, por lo que, en este caso, la haré comparándola con otra… y es que, en mi caso, resulta inevitable establecer comparaciones obvias con la Dragon Express de Tenryu. En primer lugar, porque es una caña de alta gama que poseo para el mismo tipo de spinning para el que se ha desarrollado esta vara de YKR, en segundo lugar, porque las similitudes estéticas son más que evidentes. Misma longitud, mismo rango de acción (aprox), idéntico portacarretes e idéntica (al milímetro) distribución de anillado… incluso el grip tiene muchos puntos en común, pese a que el de la Dragon es completo y el de esta caña está dividido. La única variación palpable es una ligera diferencia en la posición del asiento del carrete, que redunda en que la longitud del talón sea un par de centímetros menor. Lógico también, al ser una caña más ligera.

De locos… ¿Estoy comparándo una Dragon Express de 600€ PVP, con una caña de 219€ PVP? No os voy a engañar, funcionalmente, podéis hacer cosas muy parecidas con ambas cañas. Evidentemente, la vara de YKR, no es una caña hand made, ni made in Japan, ni con la mismo nivel de calidad de anillado (Alconite contra SIC)… y, aunque sea más que suficiente, la calidad del composite de carbono, con seguridad, no es igual, pero, por contra, hablamos de una caña 29g más ligera (-14%) y con un nivel de calidad y acabados sobresaliente en relación a la inversión.

En este caso, ni siquiera es factible esgrimir los factores peso o ergonomía, puesto que, desde mi punto de vista, esta caña es un “clon”, más ligero y de acción más rápida, de la Dragon Express. Solo hay dos factores posibles, y muy respetables, que justifican la inversión en una Dragon o en cualquier otra caña de alta gama. Los mismos motivos que me llevaron a mí a adquirirla: Calidad y exclusividad. En este caso, un nivel altísimo en la calidad de carbono y un proceso productivo manual, que nos garantiza un producto “exclusivo” y que , evidentemente, hay que pagar. En función de ello, podemos optar por una u otra vía.

Mi opinión, es que, para llegar a la segunda, primero todos deberían pasar por la primera. Por experiencia propia, nunca recomendaré una caña de alta gama cómo la opción más adecuada para un aficionado novel o medio. La mayor parte de las veces, pórque las capacidades del equipo están sobredimensionadas en relación a nuestra necesidad real en acción de pesca, en otras ocasiones, porque, realmente tenemos la necesidad, pero todavía no la experiencia. Evolucionar en el spinning, no implica, únicamente, adquirir conocimientos a cerca de la técnica y los peces que buscamos, igual o más importante es adquirir conocimientos del material que manejamos y tenemos entre manos, utilizarlo de forma adecuada y conseguir exprimir el 100% de sus capacidades.

Hablando de la acción de la vara, nos encontramos con un blanck muy rapido, completamente fast, potente, con muchísima reserva de potencia en los 2/3 inferiores y una acción de punta muy marcada. Desde mi punto de vista, un punto sobresaliente muy claro: Es una caña excepcional para manejar cualquier tipo de señuelo duro. Minnows, jerkbaits, stickbaits y casting jigs. Correcta para lanzar todo tipo de vinilos y cabezas plomadas, aunque, para este menester, si puedo elegir, prefiero los blancks ligeramente más progresivos, con menos nervio. En este sentido, por ejemplo, la Dragon es una caña más balanceada… una vara que, para mi, “es buena para todo, pero no es buenísima en nada”. La perfección no existe y cada cosa para lo que es. Decía mi abuelo, que “no se puede soplar y sorber al mismo tiempo”… y con los blanks de carbono no es diferente.

Me gusta cómo si siente en la mano, es una pluma ligerísima, muy lanzadora y que se carga con facilidad en todo su rango de acción declarado. ¿El punto óptimo? 30-32g. Es manejando este peso cuando la caña despliega el máximo de posibilidades. ¿Talón? Cómodo, siendo una vara de tan solo 178g, da muchas opciones en cuanto a movilidad. Hubiese preferido un talón todavía más corto, un aspecto muy personal que tiene más que ver con mi forma de pescar que con la concepción de la caña. A nivel de diseño, los talones excesivamente cortos dan lugar a conjuntos difíciles de compensar, que suelen requerir de contrapesos en el butt y de carretes más pesados. Hay una linea muy fina y difícil de gestionar, en la cual, medio centímetro de variación, cambia por completo el comportamiento y equilibrio de la caña.

Está fabricada en dos tramos de carbono 40T tubular de alto módulo, trenzado y reforzado en la capa más superficial, lo que, sin duda, incide directamente en la ligereza, en el nervio y la capacidad de la caña. “Blue Edition”… apellido que indica el discreto color azul apagado en el que se termina el blanck y que cambia de tono, de azul a negro, en función de la incidencia de la luz. Anillada por completo en bastidores K, Fuji Inox, armados de alconite, portacarretes Fuji VSS de rosca superior, idéntido al de la Dragon. Muy cómodo en la mano, perfecto, además, para evitar aflojar inconscientemente el carrete en acción de pesca.

Adquirida y llegada a mis manos en el mes de Enero, la he utilizado en todas mis salidas de spinning desde entonces. Podría haber escrito este análisis hace tiempo… lo cierto es que me hice una opinión bastante aproximada a la que tengo ahora mismo sobre ella tras 3 o 4 horas de uso, pero no me siento “cómodo” quedándome con las primeras impresiones. Aligerar tanto un blanck capaz de lanzar 55g con soltura es algo que no me daba confianza y me hacía dudar de las capacidades reales de vara. Hoy, un par de meses después y bastantes horas de uso, sigo pensando que la caña no tiene “trampas”, es una vara sencilla, bien construída y robusta. Con la solvencia necesaria para ser utilizada con garantías en los escenarios y con los peces que manejamos en el norte.

 La he probado con todo tipo de señuelos y condiciones, la he forzado con prácticas poco recomendables, a riesgo de cargármela, y sigue de una pieza, desde lanzar señuelos por encima del máximo recomendado en las especificaciones, a tratar de determinar el “Lift Up” de la vara, con peces que jamás me he planteado elevar con cualquier caña de spinning… “Lift Up”, término muy de moda ultimamente… desde mi punto de vista, más interesante en cañas de otras modalidades, cómo la pesca a boya en acantilado, y que poco tienen que ver con esta, en la que asumo que las prestaciones que, normalmente busco en acción de pesca, son incompatibles con una vara capaz elevar con soltura 2, 3 o 15m un pez de 4 o 5 Kg.

No sabría decir cúal es el límite exacto de la caña… y lo cierto es que tampoco estoy muy seguro de “querer mojarme” y decir una cifra concreta, entre otros motivos, porque no quiero ser el causante de que alguien “se la cargue” en casa. Normalmente, yo nunca me plantearía levantar un pez cómo el de la foto en acción de pesca, o bajo a por él, o tengo gancho o sacadera, o ahí se queda. De lo que estoy seguro, es de que la vara tiene capacidad, más que suficiente, para levantar peces en torno a los 2 Kg con agilidad y, a mí, con eso me llega. A partir de ahí, que cada uno se la juegue hasta donde considere.

Varias capturas, entre ellas dos que yo considero interesantes para evaluar el comportamiento del blanck, la primera, mi récord de lubina a spinning desde costa, un pez de 5,3 Kg, manejando un paseante hundido de 41g, y, la segunda, ni pesada ni medida, pero que rondaría los 3,7 o 4 Kg, manejando un stickbait de 30g, pese a que he lanzado y manejado minnows, jigs y vinilos desde los 20 a los 60g.  La forma de trabajar los peces de la caña no admite críticas por mi parte. Acostumbrado a equipos L y ML, los blancks MH, cómo este, tienden a darme la sensación de “ir sobrado”, y la confianza y capacidad para parar, girar y dirigir al pez entre bajos. Cierto es también que tengo muy “machacados” los spots. Conozco cada piedra y cada bajo… y eso siempre es un punto de ventaja en la lucha con peces de estas características.

La acompaño de un Stella SWB 4000 XG, dando lugar a un conjunto cómodo y aceptablemente equilibrado, con el centro de masas ligeramente desplazado del punto óptimo, situado en el inicio del grip. Es el carrete más adecuado que tengo para esta vara, no le va mal… pero, probablemente, si tuviese que seleccionar un carrete, de forma específica para ella, en mi opinión, creo que encajaría a la perfección con un Penn Slammer III, en tamaño 3500 o, en su defecto, incluso en tamaño 4500.  Por supuesto, esto es algo que no he llegado a probar en acción de pesca, sin embargo, estoy bastante convencido de ello, teniendo en cuenta las sensaciones extraídas del conjunto que forma la caña con el Stella, ligeramente por debajo del peso que pide la vara.

Poco más que decir… contento con la adquisición y otra vara que pasa a formar parte del arsenal. Buenisima opción la que nos trae esta marca española en el rango de cañas de gama media. Sorprendido con el nivel de prestaciones de la vara en acción de pesca y la calidad de los acabados. Creo que se verán bastantes por los pedreros del norte, y creo que contará con la simpatía de muchos pescadores. La mía ya la tiene.

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7 comentarios en “Un poco de Alma. Review”

  1. Comparado con la Dragón espero que el spigot no sea el mismo porque de esas rompí 2 por el mismo sitio y no soy de romper cañas de spinning para nada, y sobre el carrete dices slammer III son 400 g cargado unos 430 g para una caña que pesa 178 g con todo el peso en el talón supongo para trabajar puntera arriba también supongo, la vi en la tienda estaban a más de 200 euros o así creo, por encima de Cinnetic de que cinnetic? Porque la cinergy seabass 3 mts de 165 euros sigue siendo un pedazo vara impepinable y la raycast xbr de este año otro tanto, difícil decidir pero siempre mejor tener donde en el rango 100-200 euros que palmar 400 en una Tubertini no?, Hay tanto que decidirse es casi imposible, llegue a tener 11 de Tenryu hoy solo tengo 2 y son para mirarlas perdí toda mi confianza en ellas a base de decepciones…un saludo.

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    • Hola Ricardo,
      La verdad es que yo no tengo ni una sola queja del spigot de la Dragon. No sé si en las unidades fabricadas hace unos años partían o no… el de la mía, de momento, cero problemas, será que me ha tocado la buena…
      En cuanto al peso del carrete, son 392g (no 400), 12 más que el Stella 4000 XG que tiene montado y cuyo punto de equilibrio se ve en la foto. En mi opinión, es justo lo que le hace falta a la caña, ni más ni menos, para pescar con la puntera baja y con comodidad, que es como suelo hacerlo yo.
      Cinergy Seabass tengo 2 en 3m, la Black Explorer y la normal, con sus 259g… la Raycast, con 250g también es ligerita… no digo que sean malas cañas, al contrario, pero no tienen nada que ver con esta… y di tú que a mí me da igual… pero he pescado con todas ellas y es lo que opino.
      La Sucubus me gustaría probarla para poder opinar sobre ella, no me gusta hablar de cosas que desconozco y, de momento, ni siquiera la he visto.
      Un saludo!!!

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      • Correcto, yo de esas tubertini vi al menos 2 modelos diferentes uno de talon de corcho que no me gusto nada y la que te digo de talon de eva que marcaba creo 400 o asi y que parecia una copia de alguna graphiteleader ahora mismo no se de cual, de las cinergy tengo la de 3 mts y con esa dieron en el clavo he visto piezas enormes de amigos al otro lado de esas cañas sin embargo de las nuevas me compre solo la raycast 270 ml que fue la que mas me gusto, seguro que tienes razon con los spigot de las dragon las que revente fueron el mismo año quizas modelos antiguos, de hecho una de las que mas me gustaban era de color granate tampoco se ahora mismo que modelo quizas rod bar ? pero las siguientes desmerecieron mucho a esa granate que te digo, las ykr las tuve en la mano y parecen solidas y rapidas que ya es algo, mucho mejores que las anteriores, progresan adecuadamente como ponian antes en las notas del colegio jajajajajaaa, un saludo.

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  2. He escuchado hablar muy bien de estas cañas y ya me planteo comprar alguna para en veranillo. La única pega es que echo en falta una caña en 3,30 ya que tienen 7 modelos entre 2,25 y 2,90. Supongo que será una cuestión de mercado.
    Por otro lado, me pregunto que diferencia hay entre una Everglow, Fullstarts o Skydreams con una Graphiteleader Nuovo Tiro y sus casi 200€ de diferencia. ¿Valen esos 200€ la diferencia de calidad entre una gama media y una gama alta? Desde mi punto de vista, la gran mayoría de pescadores no apreciariamos diferencia en acción de pesca.

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    • Hola Gabriel,
      No te lo puedo asegurar al 100%, pero he leído que este año saldrá algún modelo a mayores y creo que algún tiro va enfocado a esto que estas diciendo. Seguramente saquen alguna de 10 u 11′. Yo no pesco con cañas de más de 10′ (no me siento cómodo con ellas) y, aunque reconozco que pueden ser útiles en algunas zonas y condiciones, no suele ser algo que me pase con frecuencia en mi día a día. ¿Diferencias con las Graphite? Muy claras… dejando a un lado la acción, la diferencia principal es el origen del blanck. Los de Graphiteleader los produce Olimpic y los de YKR se producen en Asia. A nivel de componentes, la Nuovo Tiro monta anillas Titanio-Torcite y las YKR montan Inox.-Alconite… es decir, yo si creo que la diferencia de precio está justificada. No se si al 100%, pero, al menos, hay una diferencia importante en el precio de los componentes. Otra cosa es que esa diferencia se aprecie, o no, en acción de pesca y se le saque partido… y ahí las opiniones son de todos los gustos.
      La mía, y coindcido contigo, es que, en un alto porcentaje, utilizamos materiales que exceden nuestras capacidades y necesidades. Ninguna caña de spinning de alta gama te va a hacer pescar más que una caña de gama media o baja, lo que si te va a dar son una serie de matizes y sensaciones diferentes, intrínsecas a los materiales con los que se ha producido. Es decir, en mi opinión, es un tema de especialización y de evolución. Cómo en cualquier aficción, te vas a encontrar materiales que van desde la inicación a la especialización… y en el spinning no es diferente. Todo está en lo que quieras profundizar y al “nivel de frikismo” que quieras llegar.
      Un saludo!

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    • Hola Caridefishing. Magnífico reportaje , muchas gracias.
      Justo estaba buscando una caña de estas características y acción para manejar mis señuelos más pesados. Me ha venido al pelo.
      Sin embargo y a pesar de que indicas que la has probado incluso excediendo sus límites (una prueba seria lo requiere, como es el caso), tengo mis dudas en cuanto al manejo de , por ejemplo un Dúo Saira que citas, pues está casi con sus 50 grs en el límite de referencia.
      Has dejado claro que su rango óptimo son los 30-32 grs. , has pescado un buen róbalo con un stickbait de 41 grs. y redondeado con un señuelo de 30 grs. Parece toda una declaración de intenciones…
      Un saludo cordial y de nuevo muchas gracias.

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      • Hola Joaquin,
        No tendrás ningún problema en manejar un Saira con ella, no es “lo ideal” pero no te vas a cargar la caña al lanzarlo (si es a lo que te refieres). Lo que si es cierto, es que el Saira requiere, a poder ser, de equipos más potentes para poder sacarle todos los metros de lance. Una 30-90, por ejemplo, es mejor para lanzar un Saira que una 20-60. Una vez en el agua, a nivel animación del señuelo, no vas a notar muchas diferencias. Los Stickbaits no son señuelos que se agarren al agua con uñas y dientes, por lo que no requieren demasiado de la vara. La diferencia fundamental, por tanto, van a ser los metros de lance que seas capaz de sacarle a los señuelos… y a eso me refieron cuando digo que el rango ideal de uso esta en los 30-32g, es ahí cuando “notas” que el blanck se carga a la perfección. Un saludo y muchas gracias

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