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Longitud & Volumen. Cantidad & Calidad. Cómo come una lubina… según yo.

Hace unos días, un compañero me comentaba que, desde su punto de vista, utilizando vinilos, perdía infinidad de picadas por la inexistencia de un anzuelo simple/ triple trasero. Ya que, casi el 100% de sus capturas, venían prendidas del triple de cola de sus señuelos duros. ¿Es así?, ¿Realmente se pierden peces debido a la configuración del anzuelo simple de los vinilos? SI… y NO… en realidad tiene algo de cierto, pero depende, en gran medida, de otros factores que nada tienen que ver con la posición de los triples y sí con el tipo de señuelo utilizado, los hábitos alimenticios y la naturaleza y tamaño de los peces que perseguimos.

Por el razonamiento del párrafo anterior, el montaje de un anzuelo assist en señuelos de vinilo, tanto en shads, cómo en vinilos tipo lanzón, es una práctica bastante habitual, no obstante, desde mi punto de vista, no siempre está justificada. No se alimenta de la misma forma un espárido que una lubina y, por tanto, lo recomendable en uno de los casos, puede ser completamente innecesario en el otro.

La observación es uno de los factores más importantes de la pesca… puede que el que más, junto con la experiencia. Algo tan simple cómo la posición del señuelo en la boca de una lubina, cómo resultado de un ataque, puede darnos una información muy valiosa que nos lleve a tomar decisiones que disparen el número de capturas de la jornada. A continuación, voy a exponeros algunas de las conclusiones a las que yo he llegado basándome en mi propia experiencia con estos peces. Hablando siempre de señuelos duros.

En primer lugar, debemos diferenciar entre los ataques por territorialidad y los ataques por actividad depredadora propiamente dicha. Las lubinas, cómo las truchas en agua dulce y cómo muchas otras especies, son peces territoriales que defienden su propia zona de caza, atacando, persiguiendo e intimidando a cualquier intruso o presa que entre en su radio de acción y consideren una “molestia”… algunas veces para expulsarlos de su territorio… otras para depredar sobre ellos.

Generalmente, cuando los ataques se producen por territorialidad, en casi la totalidad de los casos, los peces vendrán prendidos del triple trasero del señuelo, independientemente del tamaño de la lubina que haya realizado el ataque. La forma que tiene un pez dominante, que defiende un territorio, para demostrar su superioridad sobre un posible rival, es la de perseguir y, en ocasiones, morder la cola de cualquier otro pez que se ponga a distancia de ataque. Muchas veces serán peces que ni siquiera pretendan alimentarse.

Cuando los ataques son para depredar sobre una presa, sin embargo, podemos encontrarnos con un par de situaciones diferentes:

Cuando nos cruzamos con lubinas de cierto porte y edad (entiéndase por cierto porte peces desde los 50 cm en adelante y unos 6 o 7 años de vida), los ataques realizados por estos ejemplares sobre una presa suelen ser muy certeros. Perpendiculares al señuelo y en la franja que discurre entre el centro del artificial y la linea justo detrás de la cabeza del mismo. Es decir, lo normal es que las capturas lleguen a nuestra mano prendidas de uno de los triples del vientre del señuelo. Las lubinas engullen a sus presas desde la cabeza, fundamentalmente para evitar dañar su boca y órganos internos, y, por esta razón, los ataques que tienen una finalidad depredadora van dirigidos a este punto. Por otra parte, hablamos de un depredador que no dispone de dientes para agarrar a su presa. Al contrario, por ejemplo, que una anjova o un espárido, peces que utilizan su dentadura para mutilar antes de engullir, la lubina caza por absorción y, por este motivo, los ataques han de producirse sobre la cabeza. Hacerlo sobre la cola implica un número de fallos mucho mayor.

Con peces de este tamaño, si el señuelo utilizado es pequeño en talla, en relación al tamaño de la boca de la lubina en cuestión, nos encontraremos con que, muchas veces, el señuelo se encontrará, por completo, dentro de la boca del atacante, prendido por varios triples, lo que no sucederá nunca, salvo excepciones, es que venga únicamente prendido del triple trasero.

No sucede así, sin embargo, cuando hablamos de lubinas de pequeño tamaño, desde las llamadas “kileras” a las de menor talla, peces estos, con los cuales, las posibilidades son varias en función del señuelo que nos encontremos utilizado en ese momento.

Las lubinas jóvenes dudan… y dudan más cuanto mayor es el “tamaño/ volumen aparente” del señuelo utilizado para intentar capturarlas. Con señuelos reducidos, podría decirse que se sigue el mismo patrón que en el caso de peces de mayor tamaño. Si consideran que la presa es lo suficientemente pequeña/ esbelta para ser tragada, atacarán de la misma forma que lo haría una lubina de mayor tamaño, detrás de la cabeza, no obstante, con señuelos más grandes/voluminosos, el ataque siempre se producirá de cola.

Por lo tanto, y volviendo a la afirmación con la que comenzaba la entrada, hablando de lubinas, en mi opinión, que las capturas “siempre” lleguen prendidas del triple trasero del señuelo tiene una única interpretación:

“Las dimensiones del señuelo/s utilizado/s no son las adecuadas para el tamaño de los peces de ese spot”. O los peces son pequeños, o los señuelos demasiado voluminosos, produciendo, únicamente, ataques territoriales o dubitativos sobre nuestra muestra. Muchas veces no nos quedará otra opción, por distancia de lance, por configuración del spot o por condiciones de mar… y tendremos capturas, por supuesto, pero menos de las que tendríamos de utilizar un señuelo de las dimensiones adecuadas al tamaño de la población de lubinas de la zona.

“No comen bien”, “están raras” comentarios que son solo la constatación, en mi opinión, de que no hacemos algo de la forma adecuada. La realidad es que los peces dudan, realizando, únicamente, ataques tentativos por territorialidad sobre nuestra muestra, muchos de ellos intimidatorios, sin, ni siquiera, llegar a establecer contacto con el señuelo, y de los cuales no llegamos a ser conscientes. Es en este punto cuando, si estamos pescando con un señuelo duro o un vinilo que incorpore un assit trasero, tendremos cierta ventaja sobre el hecho de hacerlo con un vinilo estándar… simplemente porque algunas de esas tentativas de ataque acabará prendida del anzuelo simple o triple trasero. Muchas de ellas, de hecho, vendrán clavadas del extremo del labio, únicamente, por una sola de las puntas de la ancoreta… otras tantas, ni siquiera vendrán clavadas por el interior de la boca, y sí por la parte externa de la mandíbula.

Es este un patrón que he identificado y que se ha repetido positiva y consistentemente a lo largo de todos mis años de pesca, especialmente con lubinas por debajo de los 50cm de talla, peces más agresivos que sus congéneres de mayor tamaño y de carácter mucho más gregario. En dichas ocasiones, cuando he detectado esta situación, optar por reducir el tamaño pero, de forma más marcada, el perfil del señuelo siempre me ha dado un incremento de picadas y capturas notable.

Atendiendo a todo lo expuesto, se pueden sacar una serie de conclusiones:

“Señuelo grande/voluminoso = lubina de talla”. El volumen aparente de un señuelo es un factor que incide, en mi opinión, de forma muy marcada en la selectividad de las capturas. Además de ataques predatorios, los señuelos voluminosos desatan ataques territoriales de grandes peces, ataques que señuelos más pequeños no generan, simplemente, porque un gran róbalo, que no tiene hambre o que no está en actitud de caza, ni siquiera se molestará en intimidar o perseguir a las presas de pequeño tamaño que crucen su apostadero.

No hace mucho, Alex Freire, compañero de pesca, me relató la captura, el pasado verano, de un róbalo que rozó los 4 kg de peso, a pez visto, en la ría. “Había un grupo de 3 peces, Óscar, lo intenté con toda clase de vinilos y señuelos pequeños y no querían nada. Puse un minnow de 14cm y se lanzó sin dudar”.

freiEn muchas ocasiones, “ante la inexistencia de picadas, subir drásticamente el tamaño de la muestra puede darnos un gran pez”. De forma especial, en spots en los que es frecuente cruzarse con peces de tallas ya considerables y en días de actividad baja. Quizás los peces no quieran comer, pero despertaremos su instinto territorial y, probablemente, se desencadenará algún ataque.

“La longitud del señuelo no es vital”. Al menos no es lo más relevante a la hora de seleccionar un señuelo. He capturado lubinas de talla inferior al señuelo utilizado para ello. La longitud, no es, por tanto, un factor que influya, de forma muy marcada, en la selectividad de las piezas capturadas. Muchas veces, “largo no significa grande”. Una lubina de pequeño tamaño no dudará en atacar muestras de su misma longitud o, incluso, superior, sin embargo, es la “esbeltez” (relación entre longitud y diámetro) la que determina el tipo de ataque. Más que la longitud del señuelo, debemos prestar especial atención a su “diámetro” o volumen aparente. Los señuelos voluminosos son más selectivos que los señuelos esbeltos, aunque estos últimos sean de un largo sustancialmente mayor.

Es en este punto donde entran en juego los llamados “Slim”, señuelos muy largos en relación a su diámetro. Desde mi punto de vista, la opción más polivalente, por su variabilidad de capturas, en señuelos duros, puesto que desencadena ataques de todo tipo, predatorios y territoriales. La mejor opción para prospectar, de inicio, un spot sin otra fuente de información previa, hasta obtener un feedback que nos permita decantarnos por señuelos más específicos.

En condiciones de mar duro, un chivo tradicional, no deja de ser un slim pesado… cuya longitud total percibidad por un depredador, equivale a la del cuerpo de plomo más la longitud del propio pelo. De ahí su efectividad y, de ahí, que la posición de los assit, en “la cola”, sea la correcta. Caso de contraste curioso con los modernos jiggs de Shore Slow, sin pelo, y con una longitud percibida mucho menor, en cuyo caso los assist deben situarse en “la cabeza”. Una vez más, la longitud percibida del depredador cambia por completo el punto de ataque.

Para mí, es de vital importancia tener estos aspectos en la cabeza a la hora de afrontar una jornada de pesca, diferenciando mucho entre “señuelos largos” y “señuelos grandes”. Los señuelos voluminosos suelen ser garantes de grandes capturas… quizás tengamos menos picadas, pero las recibidas serán de peces de, ya, cierta talla.

“Señuelos más pequeños, suelen propiciar jornadas más divertidas, especialmente en las rías”, lugares con una población mayor de peces jóvenes. Peces que, en muchas ocasiones, forman grupos de un marcado carácter agresivo.

Minnows o stickbaits hasta 90mm suelen ser, en mi opión, la mejor opción, refiriendonos a señuelos duros, para maximizar capturas, si lo que queremos es divertirnos sin segmentar de ninguna forma la talla objetivo de dichas capturas.

Todo se reduce a que, eventualmente, cualquier pez puede atacar presas pequeñas.

Dicho todo esto, en mi opinión, en el caso de perder picadas pescando lubinas con vinilo, probablemente sea porque se trata de peces de pequeño tamaño. En estas ocasiones, un assit hará que las capturas se disparen… un señuelo más pequeño, probablemente, surta el mismo efecto. Hablamos de lubinas… cómo he dicho, un sargo, un pargo, un dentón… son historias completamente diferentes, en las cuales, un assits no es que sea aconsejable, es que es muy recomendable.

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4 comentarios en “Longitud & Volumen. Cantidad & Calidad. Cómo come una lubina… según yo.”

  1. Pedazo de publicación !!!!

    Me ha gustado mucho, lo único que añadiría es en relación al tipo de señuelo, ya que en mi zona, viene muy determinado por el spot al que vaya, ya que no siempre puedo usar el que me resultaría mas efectivo, sino el que el spot, por sus características me deja usar, bien por profundidad, distancia de lance, enroques…, cada spot es un mundo, solo el habito y la dedicación de muchas horas estudiándolo en varias circunstancias, te va a ayudar a saber que viene mejor en que época, y tambien, una cosa que me fijo mucho en blogs nacionales, es lo distinto que es la pesca de la lubina en el norte a como es aquí en el sur.
    Felicitaciones por el post !!!
    Saludos.

    • Hola Toba,
      Esto es algo que comento en la publicación. El que muchas veces no nos quedará otra opción que utilizar señuelos que, seguramente, no sean la mejor opción, pero serán la menos mala, teniendo en cuenta las condiciones del spot. Habra pescadores que coincidadn y pescadores que no… esta es mi experiencia y lo que se repite de forma consistente en mis jornadas de pesca desde hace años, pero cada uno tendrá su opinión al respecto.
      Un saludo amigo,

  2. Muy bueno, da gusto poder probar las teorías donde hay peces…
    El vinilo, en weightless…mejor dicho, sin un cabezón plomado de 20 o 30 grs, ese gran desconocido

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