Un paso adelante

IMG_E357920 de Abril de 2018. Todos nosotros tenemos fechas marcadas en nuestra memoria que recordaremos sin importar el tiempo que pase. Yo no se si dentro de unos años recordaré esta fecha, pero puedo asegurar que nunca olvidaré este día. “Seabass on the Fly”… anda que no habré visto videos de pesca de lubinas a mosca, leído foros, revistas, webs y todo lo que se ha puesto a mi alcance… montado moscas hasta altas horas, imaginando que las vería en la boca de una loba más pronto que tarde.

Dicho así, parece que lo haya intentado durante mucho tiempo sin éxito… y la verdad es que lo conseguí relativamente rápido. En intentos anteriores tuve alguna persecución e, incluso, perdí un par de peces pequeños a los pocos segundos de haberlos clavado. No es fácil… la boca de una lubina es tremendamente blanda, especialmente si es pequeña, y, por supuesto, aquí no tenemos la ventaja de los anzuelos triples… por lo que perder capturas es bastante normal.

Había planificado la Semana Santa de este año para dedicársela a esta pesca y no pudo ser, el tiempo se empeñó en que debía esperar. Sin embargo, este fin de semana, que tenía otros planes, las circunstancias se alinearon para que no pudiesen llevarse a cabo y acabase pescando a mosca… el mundo al revés.

Así, el pasado viernes, al atardecer, me encontré en la playa… con solo una devanadora, la caña y una caja de moscas. Pese al cielo encapotado, los primeros bañistas de la temporada ya habían hecho acto de presencia, me dirigí a una zona de rocas y me oriente para poder lanzar cómodamente. La brisa me daba en la espalda, los lances eran largos, el agua, ni clara ni turbia, el mar, ligeramente agitado… el escenario estaba preparado, solo restaba que ellas quisiesen bailar conmigo.

IMG_3559Durante un buen rato no fue así. La configuración del pedrero no me permitía variar demasiado la dirección de mi linea, por lo que me limitaba a repetir lance tras lance monotonamente esperando a que la playa se vaciase para poder pescar desde la arena. Los últimos bañistas recogían sus cosas, me di la vuelta y comencé a acercarme a la zona. De camino, me fije en la estela que deja el mar cuando se mueve encima de una piedra sumergida por la marea… “tiene que estar ahí…” Me orienté para situar el streamer por detrás del bajo. Primer lance por el lado derecho… y nada, me muevo un par de metros. Segundo lance, ahora por el lado izquierdo, dejo hundirse la linea. Dos tirones y parada, dos tirones y parada, dos tirones y… parón en seco. ¿He enrocado? No me da tiempo a comprobarlo, la caña se comba de golpe con los cabezazos y la linea se escapa entre mis dedos a toda velocidad. Las grandes truchas son potentes, los barbos más… pero una lubina de este tamaño sobrepasa cualquier pez que haya tenido, hasta ahora, al otro lado de una caña de mosca, teniendo en cuenta, además, que es un equipo mucho más potente que el que suelo utilizar para otras especies.

IMG_3609Me tuvo un buen rato saltando de piedra en piedra, con el corazón desbocado, intentando guiarla entre los bajos para evitar perderla. Finalmente conseguí llevarla a un canal libre de rocas y, aprovechándome de una ola, vararla en la orilla. Un grito para liberar toda la tensión acumulada, una nueva etapa quemada, un nuevo reto conseguido… una especie menos de mi lista particular, un objetivo tachado en el listado de tareas para 2018. Crecer, evolucionar y avanzar… en esta y en todas las facetas de la vida.

page.jpgEl sábado no me desperté demasiado pronto. Cuando salí de casa con dirección a la orilla el reloj marcaba ya las 8:30. El mar estaba mucho más tranquilo… y mucho más sucio. El agua turbia y las algas en suspensión dificultaban mucho la pesca, por lo que decidí cambiar de modalidad y darle una oportunidad a los paseantes. No tardé más de media docena de lances en tener el primer ataque, pero, tras las primeras carreras, se daba a la fuga. Estaban por la labor, aunque la cantidad de fallos ponían de manifiesto que eran bandos de peces pequeños.

2018-04-23_11h46_19Cuando tenía varios ataques fallidos en superficie, cambiaba a minnow y, de esta forma, entraban a matar. No me quedé demasiado tiempo, apenas una hora de pesca efectiva, pero me lo pasé realmente bien.

IMG_E3615El domingo pensé en repetir, pero es increíble cómo puede variar el escenario en solo unas horas. El viento había rolado y el agua, pese a seguir con muchas algas en suspensión, estaba cristalina. Me comí el segundo rosco del año… tan inesperado cómo doloroso. Dos horas probando absolutamente de todo sin el más mínimo atisbo de vida.

A las 10 de la mañana, desganado, di por finalizada la jornada para para dedicar tiempo a la familia. Durante unos días me vuelvo al río y a las truchas… en 15 días regreso… para seguir creciendo.

6 comentarios en “Un paso adelante

  1. Bueno, pues ahora a por mújoles, para divertirse, hasta la próxima loba a mosca jejeje.
    Yo tengo pendiente ese reto. Espero que en breve pueda lograrlo. Aunque primero tengo que hacerme algunas moscas, más adecuadas que las que tengo.

    Saludos y enhorabuena

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